Cuando estaba en la preparatoria, me encargaron asistir a un evento en Colegio Civil y no sabía cómo llegar, pero por ese desconocimiento encontré la calle del libro usado, ubicada en la calle Vicente Guerrero en el primer cuadro de la ciudad. Esta calle angosta y congestionada del flujo automovilístico en sus laterales, resguarda un sinfín de libros de viejo distribuido en distintas librerías: La Nacional, Atenea, Victoria, Max y Cerda.