Hay distintas formas de señalar o referirse a un sitio, un paraje como un lugar en especial. Para empezar, el ser humano se apropia de los mismos de manera usual, propia como simbólica y sagrada. Se trata de una disciplina llamada “toponimia”, la cual reúne en su corpus temático y se nutre de la lingüística, la geografía y la historia. Se le define como el conjunto de los nombres propios de lugar de un país o de una región. Puede ser una rama de la onomástica (disciplina de nombres propios), enfocada al estudio del origen de los nombres, así como el significado de sus mismos.