Hace algún tiempo publiqué en esta revista un artículo en el que comenté cómo trata Horacio en sus odas la idea de la muerte.
En el título de ese artículo puse al principio la misma frase latina que pongo ahora en el título de este nuevo escrito: “Non omnis moriar, no moriré del todo”. Lo he hecho así porque de una manera u otra se relacionan la idea de la muerte en general y la idea de la inmortalidad del poeta en particular. Sobre la muerte, el concepto más manejado por Horacio es la absoluta certeza de que para todos es una realidad inevitable; sobre su particular inmortalidad, expresa con absoluta seguridad que la alcanzará a través de sus poemas.