Desde que se tiene registro, a través de la historia de la humanidad, el ser humano ha tenido la necesidad de expresar, plasmar y comunicar a través de diferentes materiales naturales, tales como: roca, piedra, arcilla, madera, oro y metal; estos recursos, en su mayoría de origen natural, cobran vida en manos del artista que ve en un trozo de roca o madera la capacidad de darle vida a una escultura o un retrato, gracias a su inmensa capacidad de imaginación y creación. Los pueblos de la prehistoria hicieron las primeras esculturas en arcilla representando figuras humanas o de animales.