Son pocos los cascos de haciendas que tenemos en Nuevo León. Aún los hay desde Montemorelos y Cadereyta Jiménez hasta Doctor Arroyo y Mier y Noriega. Lamentablemente solo unos cuantos reciben mantenimiento adecuado para su conservación. Por estos lares (al norte de la ciudad de Monterrey) solo tenemos San Antonio del Muerto en Mina, El Canelo en Salinas Victoria y San Pedro en General Zuazua. En 1984, el entonces rector de la Universidad Autónoma de Nuevo León, el Ing. Gregorio Farías Longoria decidió adquirir la ex hacienda San Pedro de General Zuazua para convertirla en un recinto cultural universitario, sede del Centro de Información de Historia Regional cuyo motor y corazón estaba ni más ni menos que en el maestro Celso Garza Guajardo.