Las disputas derivadas de puntos de vista contrarios son una parte inherente de la condición humana, lo que las convierte en un área importante para su estudio. La continua búsqueda de una mejor implementación para la impartición de justicia ha llevado a la adopción de diversas normas coercitivas y no coercitivas para garantizar un equilibrio armónico dentro de la sociedad en sus respectivos ámbitos de competencia.